El Regimiento de Infantería 1 “Patricios” fue escenario de una ceremonia histórica el 16 de diciembre de 2025: el general de división Oscar Santiago Zarich juró como nuevo jefe del Estado Mayor General del Ejército. La formación se llevó a cabo en la plaza de armas de los cuarteles de Palermo y fue presidida por el ministro de Defensa, teniente general Carlos Alberto Presti, quien hasta días atrás ocupaba la conducción de la fuerza terrestre.

La jornada comenzó con la presentación de la agrupación formada al ministro y la ejecución del Himno Nacional Argentino por parte de la banda militar “Tambor de Tacuarí”. El capellán mayor del Ejército elevó una plegaria por los hombres y mujeres de la institución, subrayando el carácter solemne del acto. Seguidamente, se leyó la síntesis de la carrera del jefe saliente, quien recibió como recuerdo la banderola que lo acompañó durante su gestión.
A continuación, se procedió a la lectura del decreto del Poder Ejecutivo que designó al general Zarich y su foja de servicios. En nombre del Presidente de la Nación, Presti le tomó juramento de fidelidad y respeto a la Constitución Nacional, pronunciando la fórmula tradicional de puesta en posesión del cargo. Tras las palabras de ambos generales, se entonaron las estrofas de la Canción del Ejército y se realizó un desfile militar en el que participaron las banderas de guerra y fracciones de múltiples unidades: el Colegio Militar de la Nación, la Escuela de Suboficiales “Sargento Cabral”, los regimientos Patricios, Granaderos a Caballo, Artillería 1, Infantería Paracaidista 14, Infantería Mecanizado 7, Asalto Aéreo 601, la Compañía de Comandos 603, el Escuadrón de Exploración de Caballería Blindado 1, la Agrupación de Ingenieros 601, el Batallón de Guerra Electrónica y Ciberdefensa 601, además de direcciones de Intendencia, Arsenales, Aviación de Ejército y el Destacamento de Inteligencia de Combate 601.

La designación de Zarich se inscribe en la renovación de la cúpula militar impulsada por el Gobierno. Presti —ahora titular de la cartera de Defensa— propuso al general como su sucesor, destacando la necesidad de una fuerza moderna, entrenada y capaz de afrontar los desafíos del siglo XXI. En paralelo, se dispuso el nombramiento del vicealmirante Marcelo Dalle Nogare al frente del Estado Mayor Conjunto y del vicealmirante Juan Carlos Romay como jefe de la Armada.
El nuevo jefe del Ejército llega a la máxima conducción tras una dilatada trayectoria operativa. Hasta su designación se desempeñaba como comandante de Adiestramiento y Alistamiento, puesto clave en la estructura militar. En ese rol condujo el ejercicio “Libertador”, en el que participaron alrededor de 2.500 efectivos y 300 vehículos, con maniobras que incluyeron blindados, aeronaves, tropas especiales y paracaidistas. Durante esa operación, Zarich enfatizó que el entrenamiento permanente es la razón de ser del Ejército.

Egresado del Colegio Militar de la Nación en 1987, Zarich desarrolló gran parte de su carrera en destinos operativos. Posee aptitudes especiales en comando, paracaidismo, montaña, caza de montaña, operaciones antárticas, monte y mecanizado, y se desempeña como instructor de andinismo y comandos. Su formación académica es igualmente sólida: es oficial de Estado Mayor y cuenta con títulos de Licenciado en Administración de Empresas, Licenciado en Estrategia y Organización y Magíster en Estrategia y Geopolítica.
A lo largo de su carrera comandó unidades emblemáticas, entre ellas la Compañía de Cazadores de Monte 19, la Compañía de Comandos 601, el Regimiento de Infantería Mecanizada 25, el Regimiento “Patricios”, el Cuerpo de Cadetes del Colegio Militar de la Nación y la IX Brigada Mecanizada Además, fue jefe de la Base Antártica “San Martín” y participó en 1992 en la primera misión de paz argentina en Croacia, experiencia que marcó sus inicios en escenarios internacionales.

Con este nombramiento, el Ejército busca capitalizar tanto la experiencia operacional como la capacidad de gestión de su nuevo jefe. La ceremonia en los cuarteles de Palermo no solo simbolizó el traspaso de mando, sino también el compromiso de seguir fortaleciendo la institución sobre la base de la preparación, la modernización y el respeto por la Constitución y la historia. El general Zarich asume el desafío de conducir una fuerza que pretende mantener su identidad histórica mientras se adapta a las demandas de la defensa del siglo XXI.