Las opciones fueron cotizadas entre US$12,85 millones y US$14,49 millones y la alternativa más económica menciona al carguero Bafix, pero la apertura no constituye una adjudicación y su cumplimiento técnico debe ser verificado.
La Armada Argentina ingresó en una etapa decisiva de su búsqueda de un buque de transporte logístico con capacidad polar.
Ya se abrieron las ofertas económicas de la Licitación Pública 13/2026, tramitada por la Misión Naval Logística Argentina en Estados Unidos, además, según Pucará Defensa, una sola intermediaria —Avioelectronica Inc. BDA— presentó tres alternativas por US$12.855.430, US$14.105.000 y US$14.495.866.
El objeto comprende la provisión de la unidad, la capacitación de su tripulación y el traslado hasta Buenos Aires, así lo describe la convocatoria de la misión naval argentina. La apertura permite conocer precios y documentación presentada, pero no define un ganador.
¿Qué capacidad busca la Armada?
El requerimiento apunta a un buque mercante usado, de casco reforzado para hielo y apto para sostener transporte de carga en campañas polares.
Estas especificaciones difundidas al publicarse la licitación establecen una clasificación PC7 o equivalente reconocida por una sociedad miembro de la Asociación Internacional de Sociedades de Clasificación, construcción en 2010 o posterior y una autonomía mínima de 8.000 millas náuticas, de acuerdo con Gordos Defensa y Zona Militar.
También se solicitó una eslora de 120 metros con una tolerancia de doce metros, una manga de 22 metros con tolerancia de 2,5, calado máximo de 7,3 metros y velocidad de servicio no inferior a 12 nudos.
La capacidad prevista es de al menos 6.000 metros cúbicos o 350 TEU, con diez contenedores refrigerados y dos grúas capaces de mover 40 toneladas a un alcance de 22 metros.

El Bafix y las preguntas que debe resolver la evaluación
La alternativa de menor precio fue asociada públicamente al Bafix, un carguero general con número IMO 9548665. Registros marítimos abiertos como VesselFinder y MarineTraffic lo describen como una unidad construida en 2009, de 104,2 metros de eslora, 17,2 metros de manga y 6.648 toneladas de porte bruto.
La comparación pública muestra diferencias aparentes con tres condiciones difundidas del pliego: año mínimo 2010, eslora no inferior a 108 metros y manga no inferior a 19,5, la información registral consultada no basta para acreditar por sí sola la clase polar PC7 o una equivalencia aceptable.
Esto no permite declarar a la oferta inadmisible desde fuera del expediente, pero sí explica por qué el análisis técnico oficial es determinante y Pucará indicó que la primera opción se ubica dentro del monto previsto; cumplir el presupuesto no equivale a satisfacer todas las exigencias.
¿Qué falta antes de hablar de incorporación?
La comisión evaluadora deberá revisar certificados de clase, historial, estado material, documentación de propiedad, condiciones de entrega y el alcance real de la capacitación.
También podrá requerir aclaraciones conforme al procedimiento aplicable además solo después de ese examen podría recomendar una adjudicación. Luego vendrían la formalización contractual, las inspecciones, la aceptación y el traslado. Hasta que esos pasos se cumplan, afirmar que la Armada “compró” el Bafix sería prematuro.
Una necesidad logística de largo alcance
Si una propuesta supera la evaluación, la nueva unidad podría ampliar la capacidad para transportar contenedores, vehículos, repuestos y abastecimientos en apoyo de la actividad antártica.
Su función sería complementaria a la del rompehielos ARA Almirante Irízar: un carguero con medios propios de descarga puede absorber volumen logístico y operar dentro de los límites establecidos por su certificación, mientras el rompehielos conserva sus misiones especializadas.