La patrulla binacional, constituida por efectivos de ambas Fuerzas, ejecutó la expedición en la zona de El Chaltén, dentro del Parque Nacional Los Glaciares (provincia de Santa Cruz). La actividad fue planificada y organizada por la VIta Brigada de Montaña e incluyó patrullas de reconocimiento y rescate, orientadas a potenciar la interoperabilidad y el adiestramiento en entornos glaciares y de montaña, así como la operación en condiciones meteorológicas adversas.
La travesía comprendió jornadas prolongadas de marcha en terreno boscoso, ejercicios de esquí sobre nieve, marcha con crampones sobre glaciares, instalación de puntos de apoyo logístico y abastecimiento mediante aeronaves.
Por la complejidad de la actividad, se realizó una selección detallada del personal que integró las patrullas, tanto del Ejército Argentino como del Ejército Italiano. En los días previos, los participantes recibieron instrucciones teórico-prácticas en la zona de Caviahue (Neuquén), con el fin de unificar técnicas y criterios operacionales. Además, debieron completar exámenes médicos y cumplir requisitos técnicos tales como Escalador Militar Avanzado y Esquiador Militar Avanzado; y los equivalentes del Centro de Adiestramiento Alpino “Cesare Battisti” para la delegación italiana.

La expedición tuvo la finalidad de potenciar el adiestramiento en actividades de montaña, evaluar equipos y aplicar procedimientos de rescate, de navegación en terrenos difíciles y de respuesta a emergencias. Paralelamente, buscó afianzar los lazos con el Ejército Italiano—reconocido por su tradición y experiencia en operaciones alpinas—, así como fortalecer la moral y el espíritu de cuerpoEste tipo de actividades sirve para poner a prueba el material técnico —esquís, crampones, cuerdas,vestimenta, sistemas GPS, entre otros— y perfeccionar los protocolos de marcha, seguridad, evacuación y supervivencia, ya que es en el terreno donde se identifican fallas que, en una operación real, podrían tener consecuencias significativas.



Asimismo, la expedición contribuye a preparar al personal para operar en uno de los entornos más hostiles y exigentes del planeta, donde el clima adverso, la visibilidad reducida, el frío extremo y el terreno inestable exigen resistencia física, fortaleza mental y capacidad de decisión bajo presión. Las técnicas de esquí de fondo —que permiten avanzar largas distancias con menor desgaste— y de marcha con crampones, esencial para desplazarse con seguridad en hielo y pendientes pronunciadas, son competencias críticas para garantizar la movilidad táctica de las tropas de montaña.

“En los hielos del sur no solo se entrenan técnicas: se forja la resistencia, la confianza en el equipo y la capacidad de decidir cuando cada paso puede marcar la diferencia entre cumplir la misión o no regresar.”
Este adiestramiento puso especial énfasis en el trabajo en equipo, dado que las condiciones extremas demandan una coordinación y sincronización absolutas entre los miembros de la patrulla.
La expedición a los Hielos Continentales Patagónicos constituyó un entrenamiento integral, que reafirmó la capacidad del Ejército Argentino para operar, sobrevivir y cumplir su misión en entornos desafiantes.