Una picadura de alacrán puede provocar desde un dolor intenso y localizado hasta un envenenamiento grave. Aunque existen rasgos que ayudan a reconocer a las especies de mayor importancia médica, la apariencia del ejemplar nunca debe utilizarse para decidir si se consulta o no. Ante cualquier picadura, la conducta más segura es lavar la zona, aplicar frío local y concurrir sin demora a un centro de salud.
Aviso: Este contenido es informativo y no reemplaza la evaluación de un profesional de la salud. Ante una picadura confirmada o sospechada, concurrir de inmediato a un centro de salud.
¿Alacrán o escorpión?

Son dos nombres para el mismo animal. Todos los alacranes poseen veneno y pueden picar, pero no todas las especies tienen la misma importancia sanitaria. En la Argentina, los accidentes graves se relacionan principalmente con especies del género Tityus.
En numerosos materiales sanitarios todavía se menciona a Tityus trivittatus como la especie urbana de mayor importancia médica. Una revisión taxonómica publicada en 2021 determinó que gran parte de las poblaciones argentinas antes identificadas con ese nombre corresponden a Tityus carrilloi. También reviste especial importancia médica Tityus confluens.
Para la población general, esta actualización de nombres no modifica la conducta: si hubo una picadura, no hay que esperar a identificar la especie para consultar.
Cómo reconocer a un alacrán de importancia médica
Los siguientes rasgos pueden servir como orientación, pero no reemplazan la identificación realizada por especialistas.
| Rasgo | Género Tityus: potencialmente peligroso | Bothriurus bonariensis: sin importancia médica habitual |
| Pinzas | Finas, largas y angostas | Cortas, anchas y robustas |
| Zona del aguijón | Presenta una pequeña prolongación debajo del aguijón, llamada apófisis subaculear; puede dar la impresión de un “doble aguijón” | No presenta esa prolongación |
| Coloración | Puede ser amarillenta, rojiza o castaña. Algunas especies muestran bandas oscuras en el dorso y otras no | Suele ser castaño oscuro o negro, aunque el color puede variar |
| Ambiente frecuente | Desagües, cañerías, sótanos, cámaras subterráneas, túneles y grietas de construcciones | Jardines, terrenos, debajo de piedras, troncos u otros refugios exteriores |
El color no alcanza
La conocida regla de que “el amarillo es peligroso y el negro no” es una simplificación riesgosa. Existen especies claras sin importancia médica y especies de Tityus cuya coloración es más oscura. Además, un ejemplar pequeño, dañado o visto con poca luz puede resultar muy difícil de identificar.
¿Puedo confiar en mi criterio para decidir si es mortal?
No. Incluso una persona que conozca los rasgos generales puede equivocarse. Tampoco es posible determinar la gravedad únicamente por el aspecto del animal.
La evolución depende de varios factores:
- la especie y la cantidad de veneno inoculada;
- el tamaño y el estado de salud de la persona;
- la edad, con mayor riesgo en niños pequeños;
- el lugar de la picadura;
- el tiempo transcurrido hasta recibir atención;
- la aparición de síntomas generales.

La ausencia inicial de síntomas graves tampoco garantiza que el cuadro no vaya a evolucionar. Por eso, toda picadura confirmada o sospechada debe ser evaluada con rapidez en un centro de salud, especialmente si la víctima es un niño, una persona mayor o alguien con enfermedades cardíacas, respiratorias, hipertensión, diabetes u otros problemas de salud.
Qué hacer ante una picadura de alacrán

- Alejar a la persona del lugar y mantenerla tranquila y en reposo.
- Lavar la zona con agua y jabón.
- Aplicar frío local o hielo envuelto en una tela, evitando el contacto directo prolongado con la piel. Esto puede disminuir el dolor durante el traslado.
- Concurrir con urgencia al centro de salud más cercano. No hay que esperar a que aparezcan síntomas generales ni perder tiempo buscando por cuenta propia un hospital que tenga antiveneno.
- Anotar, si es posible, la hora aproximada de la picadura y observar qué síntomas aparecen durante el traslado.
- Fotografiar al ejemplar solamente si puede hacerse sin riesgo. Si ya fue capturado de manera segura, puede llevarse dentro de un recipiente rígido y bien cerrado para facilitar su identificación. Nunca hay que intentar agarrarlo con las manos ni demorar la consulta para capturarlo.
Para orientación inmediata se puede llamar al Centro Nacional de Intoxicaciones del Hospital Posadas: 0800-333-0160, línea gratuita nacional disponible las 24 horas.
Qué no hacer
- No realizar torniquetes.
- No cortar, pinchar, perforar, apretar ni quemar la zona.
- No intentar succionar el veneno con la boca.
- No aplicar alcohol, querosén, lavandina, insecticidas, pomadas, hierbas ni remedios caseros sobre la picadura.
- No automedicarse ni intentar administrar antiveneno fuera de un establecimiento de salud.
- No intentar capturar al alacrán con las manos.
- No esperar en casa basándose en que el ejemplar “parece inofensivo”.
Estas prácticas no neutralizan el veneno, pueden lesionar los tejidos, provocar infecciones y retrasar el tratamiento correcto.
Síntomas de alarma
El síntoma local más característico es un dolor agudo, punzante y de gran intensidad. También puede haber enrojecimiento, hormigueo o sensación de “piel de gallina” alrededor de la picadura.
La aparición de cualquiera de los siguientes signos puede indicar un envenenamiento generalizado y requiere atención de emergencia:
- vómitos o diarrea;
- sudoración intensa;
- salivación o lagrimeo excesivos;
- temblores, agitación o decaimiento marcado;
- taquicardia, palpitaciones u opresión en el pecho;
- dificultad para respirar;
- alteración de la conciencia o convulsiones.
En bebés y niños pequeños puede manifestarse como llanto o gemidos persistentes, excitación, temblores o vómitos repentinos sin una causa evidente. Si se sospecha contacto con un alacrán, la consulta debe ser inmediata aunque no se haya visto el momento exacto de la picadura.
¿Todas las picaduras necesitan antiveneno?
No. Muchas producen únicamente dolor y síntomas locales. En esos casos puede ser suficiente la evaluación médica, el control del dolor y un período de observación, que las guías nacionales sitúan habitualmente alrededor de seis horas.
El antiveneno se reserva para los cuadros con manifestaciones sistémicas y debe ser indicado y administrado por personal médico, en un establecimiento preparado para vigilar al paciente y tratar eventuales complicaciones. Cuando está indicado, su administración precoz —idealmente dentro de las primeras dos horas— se asocia con un mejor pronóstico.
Que una persona no necesite antiveneno no puede decidirse en el domicilio: esa evaluación corresponde al equipo de salud.
Cómo prevenir accidentes
- Sacudir calzado, ropa, toallas y ropa de cama antes de usarlos.
- Evitar caminar descalzo, especialmente de noche.
- Usar guantes y calzado cerrado al mover leña, piedras, ladrillos, chapas o escombros.
- Colocar rejillas de trama fina en desagües y sanitarios.
- Instalar burletes y mosquiteros en puertas y ventanas.
- Sellar grietas en pisos, paredes y techos.
- Mantener ordenados patios, depósitos y alrededores de la vivienda.
- Evitar la acumulación de leña, escombros, materiales de construcción y hojarasca junto a la casa.
- Controlar cucarachas y otros insectos que sirven de alimento a los alacranes.
- No introducir las manos en huecos, cañerías, cajas o lugares oscuros sin inspeccionarlos previamente.
La regla más importante
Los rasgos físicos del alacrán pueden ayudar a los especialistas, pero no deben utilizarse como permiso para quedarse en casa. Frente a una picadura, la prioridad no es decidir si el ejemplar es “mortal”: la prioridad es recibir una evaluación médica rápida.
Fuentes consultadas
- Ministerio de Salud de la Nación. Prevención ante la exposición a escorpiones o alacranes, 14 de enero de 2025.
- Ministerio de Salud de la Nación. Envenenamiento por alacrán.
- Ministerio de Salud de la Nación. Guía de prevención, diagnóstico, tratamiento y vigilancia epidemiológica del envenenamiento por escorpiones.
- ANLIS-Malbrán. Escorpiones de importancia médica en la Argentina.
- De Roodt A. R. y colaboradores. Identificación de los escorpiones de importancia médica en la Argentina. Acta Toxicológica Argentina, 2014.
- Ojanguren-Affilastro A. A. y colaboradores. Redefinition of the identity and phylogenetic position of Tityus trivittatus and description of Tityus carrilloi. Revista del Museo Argentino de Ciencias Naturales, 2021.