¿Qué es el protocolo MARCH en medicina táctica?
El protocolo MARCH es una secuencia de evaluación y tratamiento utilizada en Tactical Combat Casualty Care (TCCC) para establecer prioridades ante un herido en combate o en un entorno táctico.
MARCH significa Massive Hemorrhage, Airway, Respiration, Circulation y Hypothermia/Head Injury: hemorragia masiva, vía aérea, respiración, circulación e hipotermia/traumatismo craneoencefálico.

Su objetivo es identificar y tratar primero aquellas lesiones que pueden provocar la muerte en pocos minutos. Por eso comienza por el control de una hemorragia potencialmente mortal, antes de evaluar la vía aérea.
La secuencia básica es:
M — Massive Hemorrhage: controlar hemorragias potencialmente mortales.
A — Airway: evaluar y mantener permeable la vía aérea.
R — Respiration: evaluar la respiración y detectar lesiones torácicas potencialmente graves.
C — Circulation: valorar circulación, shock y otras hemorragias.
H — Hypothermia/Head Injury: prevenir la hipotermia y evaluar posibles lesiones cerebrales.
Una vez controladas las amenazas inmediatas para la vida, la evaluación puede continuar mediante MARCH-PAWS, incorporando Pain (dolor), Antibiotics (antibióticos), Wounds (heridas) y Splints (férulas/inmovilización).
¿Por qué M.A.R.C.H. comienza por la hemorragia?
En la atención convencional de un traumatizado suele resultar familiar la secuencia ABC: Airway, Breathing y Circulation.
Pero el escenario táctico presenta problemas particulares. Una hemorragia externa masiva puede producir un deterioro extremadamente rápido y, al mismo tiempo, existen intervenciones capaces de controlarla en muy poco tiempo.
Por ese motivo, MARCH coloca deliberadamente la M de Massive Hemorrhage antes de la vía aérea.
No se trata simplemente de memorizar cinco letras. Es un método para evitar que el estrés, la cantidad de lesiones o la complejidad del escenario hagan que el rescatista pierda de vista las prioridades.
Además, MARCH no debe entenderse aislado de la situación táctica. El TCCC adapta las intervenciones a las distintas fases de atención y al nivel de amenaza existente. La seguridad de la fuerza, del rescatista y del herido condiciona qué procedimientos pueden realizarse y cuándo.
M — MASSIVE HEMORRHAGE

Hemorragia masiva
La primera pregunta es:
¿Existe una hemorragia potencialmente mortal?
Debe realizarse una búsqueda rápida y sistemática de sangrados importantes.
Una hemorragia grave de una extremidad puede requerir la colocación inmediata de un torniquete recomendado para uso TCCC, aplicado correctamente y comprobando posteriormente que el sangrado haya cesado.
Pero no todas las hemorragias pueden resolverse con un torniquete.
Las heridas profundas localizadas en zonas donde un torniquete convencional no puede aplicarse —como determinadas regiones inguinales o axilares— pueden requerir empaquetamiento de la herida, agentes hemostáticos y presión directa, de acuerdo con el tipo de lesión y el nivel de entrenamiento del operador.
La tarjeta MARCH fotografiada resume esta etapa con tres conceptos muy útiles:
exponer la herida, realizar un barrido para localizar el sangrado y empaquetar cuando corresponda.
Un punto fundamental es que cualquier intervención realizada debe ser reevaluada.
Colocar un torniquete no significa terminar con la letra M. Hay que verificar que siga siendo efectivo, controlar los vendajes y buscar otras fuentes de hemorragia.
También debe registrarse el horario de colocación del torniquete y transmitirse esa información durante la evacuación y el relevo sanitario.
A — AIRWAY

Vía aérea
Una vez controladas las hemorragias inmediatamente letales, se evalúa la vía aérea.
La pregunta ahora es:
¿El herido puede mantener una vía aérea permeable?
Un combatiente consciente que puede hablar normalmente proporciona información importante sobre la permeabilidad de su vía aérea.
Cuando existe compromiso, las intervenciones dependerán de la situación clínica y del nivel de capacitación del personal: posicionamiento del paciente, maniobras básicas, dispositivos nasofaríngeos u otros procedimientos avanzados reservados para personal debidamente entrenado.
La posición también puede ser una herramienta.
Cuando la situación lo permita, un herido consciente con compromiso de la vía aérea puede adoptar la posición que mejor le permita respirar. En determinados pacientes inconscientes que respiran espontáneamente puede utilizarse una posición de recuperación apropiada.
Lo importante es comprender que la vía aérea no se evalúa una sola vez.
Un paciente inicialmente estable puede deteriorarse durante la espera o evacuación.
R — RESPIRATION

Respiración
Una vía aérea abierta no garantiza una ventilación adecuada.
La siguiente etapa consiste en evaluar el tórax y la respiración.
Hay que observar, entre otros aspectos:
- frecuencia y calidad respiratoria;
- expansión del tórax;
- heridas penetrantes;
- signos de dificultad respiratoria;
- deterioro progresivo;
- saturación de oxígeno cuando se disponga del equipo apropiado.
Una lesión penetrante de tórax puede requerir un sello torácico o vendaje oclusivo, según las características de la lesión.
Otro peligro crítico es el neumotórax a tensión, una complicación potencialmente mortal del trauma torácico. Su reconocimiento y tratamiento requieren entrenamiento específico y, cuando corresponda, procedimientos invasivos realizados por personal habilitado y capacitado.
En esta etapa no basta con contar respiraciones.
Hay que preguntarse:
¿Está respirando adecuadamente y está mejorando o empeorando?
C — CIRCULATION
Circulación y shock

Después de controlar la hemorragia masiva, asegurar la vía aérea y evaluar la respiración, llega el momento de valorar globalmente la circulación.
Se buscan signos compatibles con shock hemorrágico, se vuelven a comprobar los torniquetes y vendajes y se revisa al herido para detectar lesiones que hayan pasado inadvertidas.
También deben considerarse lesiones importantes como las fracturas pélvicas, que pueden producir hemorragias internas graves y requerir estabilización mediante los dispositivos correspondientes.
El pulso, el estado mental, la perfusión periférica y su evolución proporcionan información relevante sobre el estado circulatorio del paciente.
Una diferencia fundamental respecto de los primeros auxilios convencionales es que el combatiente puede tener una lesión grave sin presentar inicialmente signos espectaculares.
Por eso importa observar la tendencia clínica.
¿Está igual?
¿Está mejor?
¿Está deteriorándose?
MARCH es también un proceso de reevaluación continua.

H — HYPOTHERMIA / HEAD INJURY
Hipotermia y traumatismo craneoencefálico
La última letra suele ser subestimada.
Un herido puede desarrollar hipotermia incluso cuando el ambiente no parece particularmente frío.
La pérdida de sangre, la exposición, la ropa mojada, el contacto con superficies frías y determinados tratamientos pueden favorecer una caída de la temperatura corporal.
Por eso deben adoptarse precozmente medidas para prevenir la pérdida de calor.
Entre otras acciones, puede ser necesario aislar al herido del suelo, retirar o reemplazar ropa mojada cuando las circunstancias lo permitan, cubrirlo y utilizar sistemas activos de calentamiento disponibles.
La prevención de la hipotermia forma parte del tratamiento del trauma y no es simplemente una medida destinada al confort.
La H también contempla actualmente la evaluación del traumatismo craneoencefálico (Head Injury).
Un cambio del nivel de conciencia, deterioro neurológico u otros signos compatibles con lesión cerebral deben ser identificados y comunicados durante la evacuación.
MARCH no termina en la H: MARCH-PAWS

Una vez tratadas las amenazas inmediatamente letales, la atención puede continuar mediante la extensión conocida como MARCH-PAWS:
P — Pain: dolor
A — Antibiotics: antibióticos
W — Wounds: heridas
S — Splints: férulas e inmovilizaciones
El objetivo es pasar de la supervivencia inmediata a una atención más completa del herido.
El control del dolor debe realizarse conforme al estado del paciente y los protocolos correspondientes.
Los antibióticos pueden estar indicados en determinadas heridas de combate según las guías y la capacidad del proveedor.
Posteriormente se realiza una evaluación más completa de las heridas y finalmente se estabilizan fracturas y lesiones musculoesqueléticas mediante férulas u otros sistemas.
La doctrina actual de cuidados prolongados también insiste en volver periódicamente sobre la secuencia MARCH-PAWS para comprobar que las intervenciones continúan funcionando.
AVPU: una evaluación rápida del estado neurológico
La tarjeta fotografiada incluye otra herramienta sencilla y particularmente útil: AVPU.
Permite describir rápidamente el nivel de respuesta del herido:
A — Alert: alerta.
V — Voice: responde al estímulo verbal.
P — Pain: responde solamente al estímulo doloroso.
U — Unresponsive: no responde.
AVPU permite transmitir rápidamente información sobre el estado neurológico y, especialmente, detectar cambios.
No es lo mismo informar simplemente que un herido «está consciente» que poder comunicar que pasó de A a V, por ejemplo. Ese cambio puede representar un deterioro clínico significativo.
Triage: cuando hay más heridos que recursos
En incidentes con múltiples bajas aparece otro problema: no necesariamente puede atenderse primero al herido que más llama la atención.
Debe realizarse triage.
La tarjeta utiliza una clasificación visual:
🟥 T1 — crítico: traslado inmediato
🟨 T2 — debe esperar
🟩 T3 — puede esperar / está caminando
⬛ T4 — cuidados mínimos / fallecidos
Estas categorías sirven como ayuda conceptual, pero deben aplicarse conforme al sistema de triage y evacuación vigente en cada fuerza u organización.
El objetivo del triage no es determinar quién «merece» atención, sino utilizar recursos limitados de forma que permitan obtener el mayor beneficio posible para el conjunto de bajas.
Evacuación: el tratamiento continúa
La tarjeta también diferencia prioridades de evacuación y recuerda un concepto fundamental:
el tratamiento no termina cuando llega el medio de evacuación.
Durante el traslado deben reevaluarse las intervenciones realizadas.
Un torniquete puede perder efectividad.
Un vendaje puede comenzar a sangrar.
La respiración puede deteriorarse.
Puede aparecer hipotermia.
El estado de conciencia puede cambiar.
Por eso la atención durante la evacuación continúa utilizando la misma lógica sistemática.
En las guías actuales del TCCC Card se documenta además la precedencia de evacuación como Urgent, Priority o Routine, por lo que las denominaciones y tiempos concretos utilizados en tarjetas de instrucción anteriores deben contrastarse siempre con la doctrina vigente de la fuerza.
La importancia del punto de evacuación
La segunda tarjeta muestra además un esquema de una zona para aterrizaje de helicóptero de aproximadamente 30 × 30 metros.
Es una buena ayuda memoria, pero no debería interpretarse como una dimensión universal.
La selección y preparación de una zona de aterrizaje depende del tipo de aeronave, obstáculos, pendiente, superficie, viento, visibilidad, amenaza táctica y procedimientos establecidos por la unidad y la tripulación aérea.
En una evacuación táctica, la medicina y la maniobra están conectadas.
No sirve estabilizar correctamente al herido si posteriormente no puede ser evacuado de manera segura.
MARCH es un ciclo, no una lista
Uno de los errores más frecuentes al aprender MARCH es imaginar que se completa la M, después la A, luego la R y así sucesivamente hasta terminar.
En realidad, el proceso es dinámico.
M → A → R → C → H → reevaluar → volver a empezar.
Cada movimiento del herido puede modificar su estado. Cada traslado puede desplazar un vendaje. Una hemorragia aparentemente controlada puede reaparecer. Una lesión torácica puede evolucionar.
Por eso la pregunta permanente debe ser:
¿Sigue funcionando lo que hice?
La medicina táctica comienza antes de que exista un herido
MARCH funciona solamente cuando existe entrenamiento.
En una emergencia real no debería ser la primera vez que el combatiente abre su botiquín, despliega un torniquete o intenta recordar dónde se encuentra determinado elemento.
El personal debe conocer su Botiquín Individual de Combate (BIC/IFAK), mantener una disposición consistente del material y entrenar las técnicas correspondientes hasta poder ejecutarlas bajo presión.
La ayuda memoria que aparece en las fotografías cumple precisamente esa función: transformar conocimientos complejos en una secuencia que pueda recordarse rápidamente.
Pero una tarjeta no reemplaza la capacitación.
MARCH indica el orden. El entrenamiento permite ejecutar correctamente cada intervención.
Una secuencia diseñada para ganar minutos
MARCH puede resumirse en cinco preguntas:
M — ¿Se está desangrando?
Controlar inmediatamente la hemorragia potencialmente mortal.
A — ¿Tiene la vía aérea permeable?
Evaluarla, mantenerla y reevaluarla.
R — ¿Respira adecuadamente?
Buscar y tratar lesiones torácicas potencialmente letales dentro del nivel de capacitación.
C — ¿Mantiene una circulación adecuada?
Buscar shock, reevaluar hemorragias e identificar otras lesiones importantes.
H — ¿Está protegido de la hipotermia y existe lesión cerebral?
Prevenir la pérdida de calor y controlar el estado neurológico.
Después:
PAWS — dolor, antibióticos, heridas e inmovilizaciones.
El principio central puede resumirse todavía más:
En combate no siempre se trata primero la lesión más evidente. Se trata primero aquello que puede matar primero.
Ese es el verdadero valor de MARCH: convertir una situación caótica en una secuencia de prioridades.
Fuentes y actualización doctrinaria
Este artículo toma como referencia las tarjetas de ayuda memoria aportadas y las contrasta con documentación vigente del Joint Trauma System (JTS) y del Committee on Tactical Combat Casualty Care (CoTCCC). Las recomendaciones TCCC evolucionan a partir de evidencia y experiencia operacional, por lo que el personal debe entrenarse con la versión vigente y con los protocolos establecidos por su propia fuerza.
Fuentes principales:
- Joint Trauma System — Tactical Combat Casualty Care Guidelines, actualización del 1 de mayo de 2026.
- Committee on Tactical Combat Casualty Care (CoTCCC), Joint Trauma System.
- Joint Trauma System — TCCC Casualty Card, DD Form 1380 e instrucciones.
- Joint Trauma System — En Route Combat Casualty Care Guidelines.
- Joint Trauma System — Nursing Interventions, Wound Care, and Splint Management in Prolonged Casualty Care, 2025.
- Deployed Medicine — material educativo oficial TCCC.
Aviso: contenido educativo y de divulgación. Los procedimientos médicos invasivos, administración de medicamentos y determinadas intervenciones TCCC requieren capacitación, competencias y autorización específicas. Este material no sustituye el entrenamiento práctico ni los protocolos sanitarios oficiales.
Preguntas frecuentes sobre el protocolo MARCH
¿Qué significa MARCH en medicina táctica?
MARCH significa Massive Hemorrhage, Airway, Respiration, Circulation y Hypothermia/Head Injury. Es una secuencia utilizada en TCCC para priorizar la evaluación y atención de las principales amenazas para la vida de un herido.
¿Por qué MARCH comienza por la hemorragia y no por la vía aérea?
Porque una hemorragia masiva puede provocar la muerte rápidamente y determinadas hemorragias externas pueden controlarse mediante intervenciones inmediatas. Por eso TCCC prioriza el control del sangrado potencialmente mortal antes de continuar con la vía aérea.
¿Cuál es la diferencia entre ABC y MARCH?
El tradicional ABC comienza por Airway, Breathing y Circulation. MARCH antepone la M de Massive Hemorrhage, adaptando las prioridades a las características del trauma y de la atención táctica.
¿Qué diferencia existe entre MARCH y MARCH-PAWS?
MARCH se concentra inicialmente en las principales amenazas para la vida. PAWS amplía posteriormente la atención incorporando Pain (dolor), Antibiotics (antibióticos), Wounds (heridas) y Splints (férulas/inmovilización).
¿Qué significa la H de MARCH?
En las guías actuales, la H hace referencia a Hypothermia/Head Injury: prevención de la hipotermia y evaluación/manejo del traumatismo craneoencefálico dentro de las competencias correspondientes.
¿MARCH reemplaza el entrenamiento TCCC?
No. MARCH funciona como una secuencia para ordenar prioridades. No reemplaza la capacitación práctica ni habilita por sí misma para realizar procedimientos médicos o administrar medicamentos.