La Armada Argentina inició una de las transformaciones más profundas de su componente aéreo en décadas. El Plan Dédalo fue anunciado el 20 de agosto en la Base Aeronaval Punta Indio por el comandante de la Aviación Naval, contraalmirante Román Enrique Olivero, y establece un horizonte de ejecución de cinco años.
La iniciativa surgió de un estudio encargado a comienzos de 2025, tratado por el Consejo Aeronaval y aprobado por el jefe del Estado Mayor General de la Armada, almirante Juan Carlos Romay. Según la comunicación oficial, el rediseño abarca seis ejes: despliegue territorial, estructura de comando, medios aéreos, doctrina de empleo, sistemas de apoyo, personal e infraestructura.
El punto de partida es un diagnóstico explícito: la Fuerza considera agotado el modelo operativo anterior por el desgaste de las aeronaves, la reducción de las horas de vuelo y la obsolescencia de distintos sistemas. Dédalo busca adaptar la Aviación Naval a los recursos disponibles y a nuevas tecnologías, con prioridad en la exploración y el control de los espacios marítimos.
Concentración en Comandante Espora
Uno de los primeros cambios llegará en enero de 2027. La Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima y la Escuela de Aviación Naval trasladarán sus actividades a la Base Aeronaval Comandante Espora. La Escuadra Aeronaval Nº 1 pasará a reserva y Punta Indio será redefinida como Estación Aeronaval, con servicios e infraestructura adecuados a su nueva función.
El Arsenal Aeronaval Comandante Espora, por su parte, se convertirá en el taller orgánico de la Fuerza Aeronaval Nº 2. La cobertura especializada de Pucará Defensa interpreta estos movimientos como una concentración del núcleo operativo, técnico y formativo, acompañada por obras del Plan de Mantenimiento de Infraestructura en Comandante Espora y Almirante Zar.

Qué medios llegan y cuáles se retiran
El cronograma prevé completar la flota de cuatro P-3C/N Orion con la llegada de las dos aeronaves restantes, programadas para octubre de 2026 y junio de 2027. Estos aviones serán el principal medio de exploración aeromarítima de largo alcance. También se incorporarán en 2027 dos B-360 para patrulla marítima, que reemplazarán progresivamente a los B-200. Otras dos unidades B-360 para sostén logístico están en evaluación: esa eventual compra todavía no debe darse por confirmada.

En alas rotatorias, cuatro Leonardo AW109 ya adquiridos sustituirán a los AS-555 Fennec. Los primeros dos helicópteros llegarían en octubre de 2027 y los restantes a comienzos de 2029. Además, el plan incorpora cuatro sistemas no tripulados Shield V-BAT entre 2028 y 2029, destinados a tareas de exploración desde las cubiertas de buques de superficie.


La modernización incluye mejoras de navegación y comunicaciones para seis T-34 Mentor y la instalación, ya completada, de un sensor óptico multiespectral y un nuevo sistema de comando y control en un B-200M. En paralelo, serán desprogramados los B-200 cuando se complete su reemplazo, los Fennec en 2027 y los Sea King SH-3 a partir de 2031.
El cierre de un ciclo histórico
La decisión de mayor carga simbólica es el retiro definitivo del Super Étendard durante 2026. El sistema sirvió durante más de cuatro décadas y quedó asociado a la actuación de la Aviación Naval en el Conflicto del Atlántico Sur de 1982. La confirmación pone fin a la línea de cazabombarderos navales de ala fija que durante décadas constituyó una capacidad central del componente.
El balance no es lineal. Como señala el análisis de Aviacionline la Armada ganará persistencia y alcance para vigilancia marítima con los Orion, una segunda capa de patrulla con los B-360 y capacidad embarcada no tripulada con los V-BAT. A la vez, el retiro de los Super Étendard formaliza la pérdida de la capacidad de ataque antibuque de ala fija, mientras que la futura baja de los Sea King abre un interrogante sobre el transporte logístico pesado. Esta evaluación es análisis periodístico; el cronograma de altas, modernizaciones y bajas proviene del anuncio oficial.
El desafío: convertir el plan en capacidad sostenible
Dédalo no se limita a cambiar aeronaves. La Armada anticipó que deberá actualizar normas de adiestramiento, procedimientos de vuelo y doctrina para operar sistemas no tripulados. También tendrá que formar personal, sostener el mantenimiento y ejecutar obras de infraestructura durante toda la transición.
Por eso, la medida más relevante no será un acto aislado, sino el cumplimiento del cronograma hasta 2031. Si las incorporaciones, el entrenamiento y el soporte logístico avanzan en conjunto, la Aviación Naval podrá consolidar una estructura más pequeña y enfocada en conocer qué ocurre sobre el mar. El costo del cambio será despedir sistemas históricos y aceptar que algunas capacidades no tendrán reemplazo inmediato.
FUENTES CONSULTADAS
- Armada Argentina / Argentina.gob.ar – “La Armada Argentina pone en marcha un plan de reestructuración y modernización de su Aviación Naval” – 20 de agosto de 2026.
- Aviacionline – “Plan Dédalo: qué gana y qué pierde la Armada Argentina con la reestructuración de su Aviación Naval” – 20 de agosto de 2026.
- Pucará Defensa – “La Aviación Naval argentina lanza el Plan Dédalo para reestructurar sus capacidades durante los próximos cinco años” – 20 de agosto de 2026.
- Zona Militar – “Super Étendard, Fennec, Sea King y B-200: las bajas confirmadas por la Armada Argentina tras el anuncio del Plan Dédalo” – 20 de agosto de 2026.