PrSM Increment 2 el misil terrestre que quiere cazar barcos en movimiento

El Ejército estadounidense adjudicó un contrato de entrega y cantidad indefinidas con un valor máximo de USD 1.200 millones para producir el PrSM Increment 2. El misil completó vuelos de prueba en marzo y agosto desde un HIMARS.
CREDITO: US ARMY
CREDITO: US ARMY

El Ejército de Estados Unidos abrió la producción tras dos vuelos de prueba y un contrato con techo de USD 1.200 millones. La capacidad contra blancos móviles avanza, pero su precisión, resistencia a contramedidas y entrada en servicio siguen sin datos públicos.

Un contrato para disparar desde tierra hacia el mar

El Ejército de Estados Unidos anunció un contrato para iniciar la producción del Precision Strike Missile Increment 2. La cifra de USD 1.200 millones es el techo de un acuerdo IDIQ, una fórmula que permite emitir órdenes sucesivas sin comprometer desde el primer día todo el dinero ni una cantidad fija de misiles. La nota de Lockheed Martin precisa que el instrumento cubre la compra inicial, eventuales pedidos posteriores, producción de seguimiento y desarrollo continuado.

El salto técnico está en el blanco. El PrSM básico fue concebido como reemplazo del ATACMS para destruir objetivos terrestres fijos a gran distancia. Increment 2 incorpora un buscador multimodo que debe encontrar y seguir objetivos que cambian de posición, incluidos buques. Eso convierte a una batería terrestre, normalmente asociada al apoyo de tropas, en una pieza potencial de negación marítima.

La compatibilidad con lanzadores ya desplegados es parte del atractivo. El fabricante sostiene que el misil puede utilizarse desde HIMARS y M270A2 sin reemplazar el vehículo. Según USNI News, dos PrSM caben en el espacio que ocupa un ATACMS dentro de un pod. Más munición por lanzador significa mayor profundidad de fuego, aunque ese dato logístico no prueba por sí mismo la eficacia contra un barco que maniobra.

El buscador cambia la misión

Golpear una instalación fija y alcanzar un buque son problemas diferentes. Para un objetivo estacionario bastan coordenadas precisas y una navegación capaz de llevar el misil hasta ellas. Un barco, en cambio, puede recorrer kilómetros entre la detección inicial y la llegada del arma. La cadena necesita localizarlo, clasificarlo, predecir su movimiento, actualizar la solución de tiro y evitar que el proyectil persiga un señuelo o pierda el contacto.

Lockheed no reveló qué sensores combina el buscador multimodo. Tampoco detalló cómo recibe actualizaciones durante el vuelo o qué parte del proceso depende de plataformas externas. La expresión multimodo sugiere más de una vía de detección, pero no autoriza a atribuirle un radar, una cámara infrarroja o una arquitectura específica. Esos elementos siguen protegidos.

La innovación, por lo tanto, no reside solo en el misil. Una batería costera necesita inteligencia de vigilancia marítima, comunicaciones seguras y una identificación suficientemente confiable para disparar sobre un contacto que puede compartir el área con naves neutrales. El proyectil es el último eslabón de una red de sensores, mando y enlaces de datos cuya calidad no puede evaluarse a partir de un lanzamiento aislado.

Imagen ilustrativa generada con IA. No es una fotografía documental ni reproduce con exactitud el PrSM Increment 2, el lanzador, el buque o una prueba real.

Qué demostraron realmente los dos ensayos

El primer vuelo se realizó en marzo. En su comunicado de aquel ensayo, Lockheed informó una trayectoria de 350 kilómetros desde un HIMARS, el despliegue de cubiertas protectoras del buscador y la recolección de datos. La empresa dijo que el sistema demostró capacidad contra un blanco marítimo móvil, pero no publicó distancia al objetivo, velocidad del buque, error de impacto ni telemetría completa.

El segundo vuelo ocurrió en agosto y fue divulgado junto con el contrato. La información pública confirma un nuevo lanzamiento desde HIMARS, la apertura de las cubiertas y el encuentro con un objetivo. El Ejército describió la campaña fiscal de 2026 como una validación frente a blancos marítimos móviles y terrestres reubicables. Reuters informó que la adjudicación llegó después de esa segunda prueba exitosa.

Hay, entonces, más que una promesa en papel: existen dos vuelos y al menos una secuencia de adquisición terminal que las autoridades consideran suficiente para pasar a producción inicial. Pero la evidencia pública es resumida y procede del cliente y del fabricante. No se divulgaron videos continuos, trazas completas, criterios de aprobación ni una evaluación independiente. Tampoco sabemos si el blanco maniobró, si hubo perturbación electrónica o si el buscador debió distinguirlo entre varios contactos.

Por qué importa en el Indo Pacífico

Un misil antibuque lanzado desde un vehículo de ruedas puede aparecer en una isla, disparar y abandonar la posición antes de una respuesta. HIMARS cabe en aviones de transporte y puede moverse por carreteras que no admiten sistemas más pesados. En archipiélagos como Filipinas o Japón, esa movilidad permitiría cubrir estrechos, accesos a bases y rutas navales desde posiciones dispersas.

Naval News destacó que el Ejército ya practica el despliegue de HIMARS en puntos austeros del Indo Pacífico. La lógica es obligar a una flota adversaria a considerar amenazas provenientes de múltiples costas, no reemplazar a submarinos, aviones o buques. El PrSM Increment 2 sumaría otra capa a ese problema y podría compartir sensores con fuerzas aéreas y navales.

La ventaja también trae límites. Un lanzador terrestre sigue siendo vulnerable si permanece visible, depende de rutas y requiere reabastecimiento. El alcance publicado para el vuelo de marzo no equivale a un alcance máximo, y la cifra exacta del Increment 2 no fue confirmada en el anuncio. Además, encontrar un buque a cientos de kilómetros es tan difícil como lanzar el misil: si la red pierde el contacto, la munición puede llegar a una zona donde el objetivo ya no está.

El techo de USD 1.200 millones no es una compra cerrada

El contrato marca una transición importante, pero no debe leerse como si el Ejército hubiera comprado inmediatamente USD 1.200 millones en misiles terminados. En un IDIQ, el gobierno fija un máximo y coloca órdenes según necesidades, presupuesto y avance técnico. El anuncio no identifica una cantidad total, un precio unitario ni un calendario de entregas públicas.

Lockheed afirma que comenzará la producción inicial mientras continúan las pruebas y la maduración del sistema. También anunció ensayos adicionales para 2027 y una expansión industrial destinada a cuadruplicar la capacidad general de producción de PrSM. Esa superposición entre fabricar y probar acelera la llegada del arma, pero conserva riesgos: una falla descubierta más tarde puede exigir cambios en unidades ya construidas.

Lo que falta antes de llamarlo capacidad operativa

Está demostrado que Increment 2 voló dos veces, que su buscador se expuso durante el trayecto y que el Ejército decidió financiar una primera producción. La institución y el fabricante sostienen que los ensayos validaron blancos móviles en mar y tierra. También está documentado que se utilizaron lanzadores HIMARS y que el desarrollo continuará.

No está demostrado públicamente cómo rinde contra un buque que maniobra de forma agresiva, utiliza guerra electrónica, despliega señuelos o navega junto a otros contactos. Se desconocen la probabilidad de impacto, la resistencia del enlace de datos, el alcance operacional real, la fiabilidad de lote y la capacidad de sostener salvas. 

El PrSM Increment 2 ya superó la etapa de concepto, pero todavía no permite afirmar que un HIMARS pueda cerrar por sí solo una zona marítima. El contrato revela una prioridad estratégica: el Ejército quiere que sus lanzadores participen en la batalla naval. Los próximos ensayos mostrarán si el buscador puede convertir esa ambición en una capacidad repetible bajo condiciones adversas.

Fuentes

Ejército de Estados Unidos  Anuncio oficial del contrato, 21 de septiembre de 2026.

Lockheed Martin  Detalles del contrato y del segundo vuelo, 21 de septiembre de 2026.

Lockheed Martin  primer vuelo  Datos del ensayo de 350 kilómetros, 12 de marzo de 2026.

Reuters  Confirmación independiente de la adjudicación y contexto industrial, 21 de septiembre de 2026.

USNI News  Análisis naval, lanzadores y contexto operativo, 21 de septiembre de 2026.

Naval News  Análisis de la misión marítima y pruebas, 23 de septiembre de 2026.

Autor: Soldados Online

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