Estudiar para construir: el sueño de una suboficial que quiere ser ingeniera

Integrante del Arma de Ingenieros, docente y técnica en Obras Viales, Érika Yanina Ruiz encuentra en el Ejército el espacio para crecer profesionalmente. Su próximo desafío es ingresar a la carrera de Ingeniería Civil y seguir construyendo un camino de formación permanente.
Estudiar para construir: el sueño de una suboficial que quiere ser ingeniera

Érika Yanina Ruiz es Sargento del Ejército Argentino. Nacida hace 29 años en Ranchillos, histórica localidad ubicada a 24 km de San Miguel de Tucumán, conocida por su rica tradición azucarera y por ser la capital del Carnaval. Es la menor de tres hermanas, todas vinculadas con las Fuerzas Armadas. La mayor es oficial de la Armada Argentina y la del medio lo es del Ejército, pero no son hijas de militares.

A los 16 años, plena de sueños, Érika Ruiz llegó a Buenos Aires para estudiar en “la Cabral”. Claro, se refiere a la Escuela de Suboficiales del Ejército “Sargento Cabral”, instituto de formación del Ejército Argentino para suboficiales de todas las armas y especialidades, que se halla en la Guarnición de Ejército “Campo de Mayo”, provincia de Buenos Aires. Ingresó allí en 2015 y egresó del Arma de Ingenieros. Su primer destino fue el histórico Batallón de Ingenieros 1 “Zapadores Coronel Czetz”, con asiento en Santo Tomé, ciudad vecina a la capital provincial. Y continuó su sueño de, además, seguir estudiando. Eligió la Tecnicatura Superior en Obras Viales en el INSPT, Instituto Nacional Superior del Profesorado Técnico, que depende de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Santa Fe. Se trata de una carrera técnica de nivel superior que forma profesionales altamente capacitados en planificación, construcción y mantenimiento de vías de comunicación. Actualmente se encuentra destinada en la Dirección General de Ingenieros e Infraestructura del EA, con sede en el Edificio Libertador, CABA, y aspira en 2027 a poder continuar perfeccionándose al ingresar en la carrera de Ingeniería Civil en la Facultad del Ejército, título que la habilitará como la primera mujer suboficial recibida de ingeniera en dicha alta casa de estudios. La entrevistamos en el Salón Belgrano del Regimiento 1 Patricios.

SG Érika Yanina Ruiz. Su próximo objetivo: convertirse en la primera mujer suboficial en recibirse de ingeniera en la Facultad del Ejército.

-¿Qué te apasiona de la carrera de Suboficial que elegiste?

-La carrera me dio -y me sigue brindando- la posibilidad de, además de conocer muchos lugares,  crecer personal y profesionalmente; también me dio la posibilidad de estudiar, lo que en algún punto me dio la estabilidad económica necesaria para poder seguir formándome como profesional.

-¿Cómo derivaste en tu carrera hacia la Dirección General de Ingenieros e Infraestructura?

-Egresé del Arma de Ingenieros y primero fui destinada a Santa Fe, en el Batallón de Ingenieros 1, allí además pude estudiar en la Universidad de Tecnología Nacional. De allí, al Edificio Libertador.

-Formaste parte del plantel encargado de la reciente voladura de una torre en Curuzú Cuatiá. ¿Cómo fue esa experiencia?

-Esa operación (ver recuadro aparte y videos) fue realizada por la Dirección General de Ingenieros e Infraestructura, cuyo director es el Coronel Rolando Senmartin, y colaboraron muchísimas agencias e instituciones, tanto del EA como gubernamentales de la provincia de Corrientes. Era un tanque de agua tipo australiano de más de 60 años, 26 metros de altura, realizado en mampostería, ubicado en terrenos del EA donde antes funcionaba el Batallón Logístico 3. Fue la primera vez que me tocó participar de una tarea semejante. Si bien la Dirección General de Obras fue la que la llevó a cabo, muchas personas alrededor tuvieron gran injerencia, más que nada por la experiencia.

-En la Argentina no hay demasiada experiencia en este tipo de voladuras planificadas, ¿no?

-A mi entender, la voladura de la torre de agua en Curuzú Cuatiá fue un hito histórico porque las demoliciones con explosivos de esta magnitud son extremadamente raras en el país. El operativo sirvió como instancia de capacitación vital para los ingenieros militares y cadetes del Colegio Militar. El derribo fue además la culminación de los cursos de especialización “Demolición de Grandes Estructuras” y “Demoliciones y Explosivos”, y permitió  ejecutar y observar técnicas reales en territorio nacional.

-Según vi en uno de los videos, terminó cayendo de costado. ¿Estuvo bien eso en vez de implosionar en un mismo lugar, como es común ver en las películas?

-Sí, este fue el efecto que se le quería dar, dado que, aprovechando que no había nada alrededor en la zona, se planificó que cayera hacia uno de los lados para que se produjera más la ruptura con la caída y así no utilizar tanto explosivo. Se provocó eso que queríamos, que la torre cayera y en algún momento hacer la remoción de todo ese escombro que quedó.

-Ahora querés sumarte a la carrera universitaria de Ingeniería Civil en la Universidad del Ejército.

-Sí, el director de la Dirección Nacional de Obras elevó mi pedido y, si se aprueba, comenzaré a cursar el año próximo. Me hace mucha ilusión porque complementaría mi tecnicatura, mi sueño es seguir perfeccionándome en lo que es el ámbito de obras. Y si lo puedo hacer dentro del Ejército, todavía voy mejor.

-Contame de tu experiencia en la Antártida.

-Estuve este año en la Antártida, en la Base Petrel, en la Campaña de Verano, trabajando en lo que es pista de aterrizaje. También fue una experiencia muy buena, trajimos muestras de suelo para hacer ensayos de laboratorio, controlamos el porcentaje de resistencia que tiene actualmente la pista para que en futuras oportunidades pueda aterrizar un Hércules. La Base Conjunta Antártica Petrel es una estación científica y logística permanente argentina en la Antártida.

-Contame alguna anécdota relacionada con esa experiencia.

-Fuimos a estudiar el suelo, que en general está cubierto por hielo. Por el Tratado Antártico firmado en 1959 entre las naciones que tienen su asentamiento en ese continente, no se pueden construir pistas de aterrizaje. En invierno hay una capa de hielo, pero en verano, el suelo deja al descubierto la morrena, que es un pedregullo resultado de la acumulación de sedimentos, rocas y tierra transportado y depositado por un glaciar. Funciona como una cinta transportadora natural, arrastrando materiales que eventualmente forman crestas o lomas en los bordes. Esa piedra tiene una compactación, es una especie de ripio, que no es óptimo para que aterrice por ejemplo un Hércules. Descubrimos que una parte de la morrena allí tiene pequeñas partículas de tierras finas, es decir, una especie de arenisca diferente, entre arcilla y arena. Entonces se la distribuyó con la motoniveladora y se le pasó el rodillo compactador. De esta manera logramos la cohesión que se necesitaba para que tuviera la resistencia necesaria para soportar mejor el aterrizaje de una gran aeronave como lo es un Hércules. Estudiar todo esto in situ resultó una experiencia muy enriquecedora. Imagínense que ni siquiera se puede desplegar un dron, porque perjudicaría el vuelo de las aves autóctonas.

-¿Ya tenés perfilada la rama a la que te quisieras dedicar entre todas la ingenierías?

-Me gustaría Geotecnia. Geotecnia es la rama de la ingeniería civil y geológica que estudia el comportamiento mecánico e hidráulico de los suelos y las rocas. Su objetivo principal es asegurar que las estructuras interactúen de forma segura y estable con el terreno. Y lo complemento con la docencia, en la Cabral enseño Tecnología Constructiva 1 y 2.

Voladura de una torre en Curuzú Cuatiá

La demolición de grandes estructuras es una operación de alta complejidad técnica que
exige planificación detallada, personal especializado y coordinación entre múltiples
organismos

Voladura de una torre en Curuzú Cuatiá

Mediante la técnica de demolición controlada, el Ejército Argentino derribó un histórico tanque de agua situado en las instalaciones del ex Batallón Logístico 3, en Curuzú Cuatiá, provincia de Corrientes. El operativo, que requirió de un amplio despliegue de seguridad, se ejecutó logrando la caída total de la estructura en la dirección prevista. Para garantizar el éxito de la maniobra y resguardar la zona, el despliegue estuvo coordinado por distintas dependencias militares junto a entidades locales. Intervinieron la Dirección de Obras para
el Desarrollo Nacional, la Dirección de Arsenales, el Batallón de Ingenieros de Monte 12, el Batallón de Comunicaciones 121, la Base de Apoyo Logístico Curuzú Cuatiá, el Hospital Militar Curuzú Cuatiá y el Cuartel General del Comando de la División de Ejército.

Voladura de una torre en Curuzú Cuatiá

Asimismo, y a fin de garantizar la seguridad de la operación, se contó con el apoyo de la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de Curuzú Cuatiá, la Policía de Corrientes, los Bomberos Voluntarios y autoridades de Trenes Argentinos Cargas.

La Dirección de Obras para el Desarrollo Nacional es un organismo técnico perteneciente al Ejército Argentino a través de la Dirección de Ingenieros y la Subjefatura del Estado Mayor General del Ejército) Su función es planificar, ejecutar y supervisar obras de infraestructura e ingeniería, sirviendo también como centro de capacitación técnica yapoyo a la comunidad. El organismo opera estrechamente con el Ministerio de Defensa
para llevar a cabo proyectos de apoyo logístico y desarrollo territorial.

En el marco del Curso de Demoliciones de Grandes Estructuras y el Curso deDemoliciones y Explosivos, cursantes de la Escuela de Ingenieros junto con cadetes de la Compañía de Ingenieros del Colegio Militar de la Nación presenciaron la demolición controlada de un tanque de agua en la Guarnición Ejército Curuzú Cuatiá.

La actividad, que reunió al personal del Arma de Ingenieros, contó con una instrucción que abarcó el proyecto de demolición en su totalidad: aspectos técnicos, medidas de seguridad, manipulación de explosivos, colocación de cargas y coordinaciones necesarias para la ejecución. Los cursantes y cadetes recorrieron el objetivo y observaron los circuitos de iniciación, la central de fuego y los dispositivos preparados para la voladura, contrastando los proyectos elaborados en el aula con una operación real ejecutada en el terreno.

Las tareas preparatorias se extendieron entre el 8 y el 16 de junio pasado e incluyeron el acondicionamiento del objetivo, la instalación de medidas de seguridad, la organización del puesto comando y el puesto socorro, la construcción de una central de fuego, la preparación de barrenos y circuitos de iniciación, y la instalación de cargas y voladuras complementarias. El 17 de junio pasadas las 11 hs se realizó la demolición, que concluyó
con la destrucción total de la estructura y su caída en la dirección prevista.

Autor: Periodista Sandra Pien

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